La decisión empieza con dos preguntas: ¿la superficie recibe agua directa y con qué frecuencia? Las zonas de agua directa, como el plato de ducha y el perímetro de la bañera, son trabajo del alicatado y la impermeabilización; pinturas y revestimientos decorativos se piensan para las partes secas del cuarto húmedo.
Primero la preparación
La mayoría de los problemas empieza bajo la pintura, no en ella. Aplicar un acabado sin la imprimación adecuada sobre soporte absorbente, o sin impermeabilización elástica donde hace falta, termina en ampollas y desprendimientos.
La ventilación importa más que el producto
Ninguna superficie dura en un baño donde el vapor no tiene salida. La ventilación regular, por ventana o extractor, es el primer factor de vida útil, sea cual sea el producto.
¿Textura o superficie lisa?
En zonas secas como la pared del lavabo o la del espejo, los acabados con veta de mármol y aspecto piedra convierten el cuarto húmedo en un espacio. En el resto, una pintura interior lavable con silicona es la opción práctica.























