La escalera es la parte más tocada de la casa, pero aquí la decisión está del lado de protectores y barnices, no de la pintura mural. Peldaños, barandillas y pasamanos soportan cargas distintas y suelen tratarse con productos distintos.
Madera: primero proteger, después el aspecto
Los protectores transparentes forman una barrera frente a moho y hongos en peldaños y pasamanos sin tapar la veta. El barniz aplicado encima asume el desgaste y los UV; en exterior, la resistencia UV es el primer criterio de elección.
Barandillas metálicas y forja
En metal el orden es fijo: eliminación del óxido, imprimación adecuada y después el acabado. Si se salta un paso, hasta el mejor acabado queda sobre óxido y se levanta en un par de temporadas.
Paredes del hueco de escalera
Las paredes del hueco reciben manos y bolsas continuamente. Una pintura interior muy lavable dura ahí más que una textura decorativa; si se quiere textura, dejarla por encima de la altura de la mano es una solución habitual.























